Artículos de historia

La revolución industrial en Inglaterra

Por Verónica de la Cruz, redactora de contenidos en Britania for you

 

La revolución industrial en Inglaterra se originó a mediados del siglo XVIII, extendiéndose posteriormente al resto de países Europeos, Estados Unidos y otras partes del mundo. Inglaterra comenzó a experimentar una serie de transformaciones que cambiaron para siempre el rumbo de la humanidad, transformando las técnicas de producción tradicionales y sentando las bases del actual capitalismo.

La necesidad de expansión del Imperio Inglés propició que se acelerara la producción de bienes para su comercio. Se introduce así en las fábricas la producción mecanizada para obtener menor tiempo de producción y más cantidad de producto. 

De este modo, la producción manufacturera se sustituyó progresivamente por la producción mecanizada y en serie. Se establecieron grandes y numerosas fábricas en ciudades como Londres, Manchester, Leicester, Birmingham, Glasgow, Leeds, etc.

La creciente demanda de mano de obra produjo una serie de oleadas masivas de migraciones de trabajadores del campo hacia los núcleos urbanos. Emergieron dos nuevas clases sociales: la burguesía industrial y la clase obrera.

Muchos historiadores distinguen entre primera revolución industrial (1760-1850) y segunda revolución industrial (1850-1914). La primera etapa se caracteriza por la progresiva mecanización de la producción en las fábricas, mientras que la segunda supuso la creación de nuevas formas de organizar la producción y el trabajo.

Antecedentes de la revolución industrial en Inglaterra: la revolución agrícola

El antecedente más directo de la revolución industrial en Inglaterra que encontramos es la revolución agrícola. En el siglo XVIII Inglaterra era una sociedad predominantemente agrícola. Se produjo un significativo aumento de la población, sobretodo al disminuir las epidemias de peste que habían asolado Europa tiempo atrás, las guerras y las hambrunas.

Como consecuencia, la demanda de alimentos aumentó, lo que posibilitó la aparición de la revolución agrícola. Se introducen entonces numerosas mejoras técnicas en la agricultura. Ello incrementa notablemente la productividad gracias a los procesos mecanizados y hace que se necesiten menos campesinos para cultivar las tierras. Por lo tanto, se genera mano de obra sobrante para trabajar en la industria.

Los beneficios obtenidos por los terratenientes durante la revolución agrícola fueron invertidos básicamente en:

  1. Agricultura
  2. Comercio
  3. Nuevas industrias

Al mismo tiempo, un incremento en la demanda de metales para los instrumentos agrícolas y maquinaria que se estaba fabricando, favoreció el desarrollo de la industria metalúrgica y siderúrgica.

La máquina de vapor, clave para la industrialización

El ingeniero escocés James Watt no inventó la máquina de vapor, pero sí introdujo una serie de mejoras a la ya existente que permitió el desarrollo de la industria.

El desarrollo de la máquina de vapor durante la revolución industrial en Inglaterra tuvo un papel muy importante para generar el movimiento de máquinas y aparatos tan diversos como bombas, locomotoras, motores marinos, etc. que se emplearon durante la revolución industrial para la fabricación y transporte de bienes para su comercio.

La unidad de potencia eléctrica vatio (watt) recibió el nombre en su honor.

 

maquina-vapor-watt
Máquina de vapor de Watt, procedente de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, expuesta en el vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid.

 

La hiladora Spinning Jenny

La hiladora multibobina Spinning Jenny fué inventada en 1764 por James Hargreaves en Lancashire. Su papel en la revolución industrial en Inglaterra fué sumamente importante ya que redujo mucho el trabajo requerido para la producción de hilo.

Un solo trabajador podía manejar ocho o más bobinas al mismo tiempo, lo que permitió ahorrar costes en mano de obra y aumentar la productividad. Se trata de la primera mejora técnica importante en el sector textil y es todo un símbolo de la época.

 

hiladora-spinning-jenny
Hiladora Spinning Jenny en un museo de Wuppertal, Alemania.

 

Poco después de su implementación en la industria textil, los trabajadores se manifestaban en las calles de Lancashire protestando contra la hiladora por destruir puestos de trabajo. Fué la primera máquina introducida en las fábricas (en este caso en la industria textil) y se considera que con ella se da comienzo a la revolución industrial.

Su predecesora, la Mule Jenny, incorporó diversas mejoras en su funcionamiento. Mientras que la Spinning Jenny tenía un mecanismo manual, la nueva hiladora funcionaba con energía hidráulica y producía un hilo de mayor calidad. El nombre Jenny viene de la hija de su inventor James Hargreaves, que se llamaba Jenny.

El desarrollo del ferrocarril en Inglaterra

La primera línea de ferrocarril del mundo se inauguró en Inglaterra el 15 de abril de 1830. Unió las ciudades de Liverpool y Manchester, dos capitales del norte industrializadas. Este hecho fué clave durante la revolución industrial en Inglaterra. 

La demanda de la industria de la minería junto con la invención de la máquina de vapor propiciaron la aparición de las líneas de ferrocarril. Por primera vez en la historia era posible transportar grandes cantidades de material pesado a una velocidad nunca antes imaginada, acortando así los tiempos de desplazamiento.

 

ferrocarril-revolucion-industrial
Locomotoras en la estación de Liverpool Street, 1948. Imagen de geograph.org.uk por Ben Brooksbank.

 

Las primeras locomotoras a vapor fueron usadas para transportar minerales por todo el país, sobretodo hacia los puertos y de ahí en barco (con motor a vapor también) hacia distintas partes del mundo.

Más tarde se extendió su uso al transporte de pasajeros, creándose cada vez más líneas de ferrocarril y mejorando sus instalaciones y prestaciones. Este proceso es conocido como la revolución del ferrocarril.

La burguesía industrial

Como consecuencia de la revolución industrial en Inglaterra, surgen nuevas clases sociales: la burguesía fué una de ellas. Estos antiguos comerciantes con origen en la Edad Media se habían convertido ahora en propietarios de las fábricas emergentes en distintas ciudades de Inglaterra como Manchester, Liverpool, Leicester, Birmingham, Leeds, etc. Pero sobretodo establecieron sus negocios en la capital Londres, donde la urbanización crecía a un ritmo acelerado.

Este grupo social disponía del capital necesario para financiar la creación de las fábricas, adquirir materias primas, maquinaria y contratar empleados. Realizó importantes inversiones económicas en la industria textil, minera y metalúrgica  para después obtener grandes beneficios. Llegaron a amasar grandes fortunas gracias al comercio de bienes, negocios coloniales y al arrendamiento de propiedades.

Realizaron así la transición del feudalismo al capitalismo, ejerciendo progresivamente mayor fuerza social. Protagonizaron también las famosas revoluciones burguesas, reclamando y consiguiendo poder político en el Parlamento. Hasta ese momento solo era ejercido por las clases aristocráticas tradicionales y la monarquía.

 

También te puede interesar:

Edad Moderna: El siglo XVI en Inglaterra

Edad Moderna: El siglo XVII en Inglaterra

 

La clase trabajadora en Inglaterra

La clase trabajadora, obrera o proletariado es aquella que aporta la mano de obra en la producción a cambio de un salario, sin ser propietarios de los medios de producción. Se produjo un masivo éxodo rural hacia las principales ciudades donde se estaban estableciendo cada vez más fábricas para aportar su mano de obra. Se alojaban en barrios obreros, junto con artesanos que recién habían salido de los gremios abolidos.

Es bien sabido que durante la revolución industrial en Inglaterra los trabajadores tenían unas condiciones de trabajo muy duras: largas jornadas de 12 a 14 horas y salarios bajos. Tampoco había ningún tipo de restricción en cuanto a la edad legal para trabajar, pues los niños también eran explotados. Muchos vivían prácticamente amotinados en insalubres casas y pisos de la ciudad.

 

barrio-obrero-revolucion-industrial
Suburbio obrero del siglo XIX

 

Poco a poco, hastiados por la sobre-explotación a la que se veían expuestos, los trabajadores se fueron agrupando en sindicatos y organizaciones para defender sus derechos. Este movimiento se conoce como sindicalismo. Mediante huelgas, revueltas y protestas, consiguieron con mucho esfuerzo mejorar progresivamente estas inhumanas condiciones.

El ludismo o guerra contra la industrialización en Inglaterra

A medida que se iba tecnificando la producción en las fábricas, muchos obreros y artesanos comenzaron a temer por su estabilidad laboral. Las máquinas que se iban introduciendo acortaban los tiempos de producción, eran eficientes (tanto o más que un trabajador) y por lo tanto, le permitían al patrón ahorrar en mano de obra humana.

Como consecuencia, los salarios bajaron y aumentó el paro. Los obreros comenzaron a mostrar su descontento destruyendo máquinas de forma organizada. El ludismo es el movimiento mediante el cual se conocen estas protestas violentas contra el uso de maquinaria industrial. Tuvo lugar a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

 

ludismo-revolucion-industrial
Trabajadores destruyendo maquinaria en las fábricas

 

Consecuencias de la revolución industrial en Inglaterra

Se pueden enumerar y resumir de la siguiente manera:

  • Muchas ciudades prosperaron alrededor de fábricas gracias a la emigración del campo a la ciudad.
  • Aceleración del crecimiento demográfico durante el siglo XIX. Por un lado, los avances en medicina, las mejoras en la higiene y la alimentación favorecieron el descenso de la mortalidad. Por otro lado, se incrementó la natalidad.
  • Emigración hacia el nuevo mundo: sobretodo Irlandeses durante la segunda mitad del siglo XIX.
  • Surgimiento de nuevas clases sociales como la burguesía y el proletariado, que poco a poco adquirieron poder político a diferentes niveles.
  • Sociedad fracturada en dos clases, lo que fomentó la aparición de movimientos obreros como el marxismo, socialismo, comunismo y anarquismo. Teóricos como Karl Marx fueron estableciendo las necesidades que la clase obrera tenía.
  • Expansión y consolidación del Imperio Británico en todo el mundo a través del imperialismo colonial.
  • Posicionamiento del Imperio Británico como primera potencia mundial.
  • Mejora de las condiciones sociales de las personas de clases más desfavorecidas al abaratarse los costes de los productos, lo que permitió a más gente adquirir ciertos bienes que antes no eran asequibles.
  • Aparición con el tiempo de la actual sociedad capitalista y de consumo.

 

Libros sobre la revolución industrial 

Britania for you colabora con Amazon Afiliados. Esto significa que si compras algún producto a través de los enlaces en este blog, a tí te costará lo mismo, pero a cambio me llevo una pequeña comisión para ayudar a mantener los contenidos de este sitio y que siga creciendo. ¿Te animas?

 

 

 

¿Tienes alguna duda o algo más que aportar? ¡Anímate a dejar un comentario! No olvides compartir este artículo si te ha sido útil. Recuerda que puedes seguirme a través de Facebook, Twitter e Instagram para estar al tanto de las novedades en Britania for you. 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más información.